Berna, la capital de la calidad de vida

Cuando llegamos a Berna, ciudad que bauticé como la capital de la calidad de vida, luego del viaje desde Lucerna en auto, nos escapamos un día completo a Grindelwald y los alpes suizos por tan buenos comentarios que había leído de este lugar. Luego nos quedarían casi tres días completos para disfrutar de la capital helvética.

 

 

Aquellos que hayan pasado por Praga sentirán tal vez algunos flashbacks (?), es que la ciudad de Berna es otra de las ciudades con marcada arquitectura medieval en la europa continental. Es una ciudad que me atrapó. Su gente, como me sucedió en Zurich, es tan amable que cuesta acostumbrarnos, a nosotros, los argentinos, por su trato cordial, amistoso, y sobre todo respetuoso.


 

 

 

Salir a desayunar, pedir un croissant y café con leche, sentarse a almorzar, la atención, el esfuerzo que hacen para entenderte de aquellos que no hablan inglés, o italiano, porque sí, existe gente en Suiza que no habla inglés. Son pocos, pero hay. Respiramos en nuestra estadía sólo amabilidad y cordialidad, y puntualidad, claro 😉 .

Nosotros nos alojamos en una habitación que alquilamos por AirBNB, donde compartiríamos nuestra estadía con nuestra host, una profesora de colegio primario que resultó ser un amor. Si aún no se animaron, pasen la experiencia de convivir con quien les alquila y ofrece su espacio. No se van a arrepentir.

 

 

Más allá de que nos ofreció mapa y nos marcó algunos imperdibles (como el Rosengarten), vivimos la ciudad a un paso más tranqui de lo que estábamos acostumbrados, y aún así, como Berna no es una ciudad muy grande (imaginen que viven sólo 140.000 personas) la hemos recorrido casi toda.

 

Vista desde el Rosengarten a la ciudad

 

Tulipanes en el jardín de las rosas. Hasta bien entrada la primavera, las rosas no aparecen

 

Destaco lugares como el Rosengarten, o jardín de las rosas, un punto panorámico que no pueden dejar de visitar, y más aún al atardecer, brinda una hermosa vista de la ciudad. El Gurten Park, un parque que se ubica sobre una colina que rodea a la ciudad y es hermoso, muy grande y que de seguro en verano se debe disfrutar a pleno, lee mi reseña acá.

Yo tenía particulares ganas de visitar el Zentrum Paul Klee, un museo que se construyó para honrar la carrera del artista oriundo de esta ciudad que formó parte de la escuela de arte de la Bauhaus. Imperdible, en serio.

 

Al fondo el Zentrum Paul Klee

 

Nos encontramos, paseando por una de las calles principales de Berna, con que el reconocido científico alemán, Albert Einstein, pasó unos años viviendo ahí y conocimos el departamento hecho museo. Super interesante para profundizar datos sobre la vida de este personaje histórico, y digo personaje porque muchas de las cosas que me enteré sobre su vida me permiten calificarlo así. 😉 .

 

La casa de Einstein con una casa de té debajo

 

Muchos relacionan a Suiza con el ajedrez y hacen bien, realmente es llamativa la cantidad de “tableros” gigantes que hay por no sólo la capital helvética, sino también en Zurich y he visto fotos de Lugano que confirma esto. Calidad de vida lo llaman algunos. Cuidado, respeto, nunca falta nada, nada está roto. Y la gente disfruta, muchos juegan al paso, le dejan la partida a un espectador si se tienen que ir.

 

 

 

 

El río Aare, que cruza la ciudad en zigzag le brinda unos hermosos paseos a los locales y a sus visitantes. Uno de los lugares que también visitamos fue el BärenPark, o parque de osos, pero como fuimos en invierno, noneaban (?).

 

Puentes en desnivel, esta foto desde el puente más alto camino al BärenGraben Park

 

El Parque de los osos

 

 

Las fachadas de la ciudad distraen a la cámara de fotos y piden una instantánea. De un vistazo pueden parecer muy similares las fachadas pero si les prestás atención tienen ornamentaciones que mamma mía. La torre del reloj, por momentos si te abstraías, tranquilamente podías pensar que estabas en Praga.

 

 


 

La torre del reloj

 

 

El sistema de transporte es simplemente perfecto. Por supuesto que por la cantidad de población, Berna u otras ciudades de Suiza no justifican las obras de infraestructura como pueden ser líneas de metro, pero aprovechan las calles para combinar trolebuses, buses y tranvías que te llevan por toda la ciudad, con una sincronía propia de los relojes suizos. Si dice que en dos minutos llega, es porque al minuto cincuenta lo ves venir, es así de simple.

 

Trolebús, Bus y Tranvía

 

Trolebús

 

 

Las fuentes de la ciudad, símbolo principal tal vez de la capital, están por todos los rincones y algunas sí que llaman bien la atención.

 

 

Por supuesto que no faltan las intervenciones populares, que aunque no abundan, lo hacen con estilo y rigurosidad (?) 😛 .

 

 

Fueron casi tres días de disfrute pleno, una capital que respira una calidad de vida envidiable. Llegaban las pascuas y cuando nos fuimos a la estación de tren para despedirnos de la ciudad con destino a Milán, notamos el movimiento interno por ese fin de semana. Los suizos son inolvidables. Una sociedad que deja mucho para refloxionar sobre cómo vivimos, cómo nos tratamos.

 

 

Les dejo algunas otras postales que congelé con mi cámara 😉 .

Parada de Bus y Tranvía

 

 

 

Los mercados por la ciudad. Hermoso.

 

Sho (!)

 

¿Flores? Sí. Abundan

 

 

Cruce en la ciudad

 

Clásicos sótanos negocios

 

 

Gárgolas de la catedral

 

Música, literatura y descanso. Al sol. Mucho sol en Berna : )

 

¿Pasaste por Berna? ¡contame!


 

2 thoughts on “Berna, la capital de la calidad de vida

  1. Me enamoré de esa ciudad y eso que estuve sólo un día, en mi post la llamé “la ciudad de las galerías”, porque es lo que más me ha impactado de ella. Recuerdo a la gente disfrutando de un hermoso día de verano y quiero volver!!!
    Saludos!

    1. Siiii es cierto, una ciudad que la caminas por muchas calles sin mojarte un dia de lluvia . Yo la primer ciudad que conoci con galerias fue Bologna. Hermosa, pero con otro tipo de arquitectura y ornamentacion.

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