Titicaca, una experiencia inolvidable

En enero de 2011 fuimos a recorrer Perú, más específicamente el sur (de Lima para abajo) y uno de los momentos inolvidables del viaje fue dormir en una isla en el medio del lago Titicaca. Veníamos de recorrer todo el Valle Sagrado, el Cuzco y Macchu Picchu. Llegamos a la ciudad de Puno, que está a la vera del lago para pasar unas noches antes de visitar la isla de Amantaní que fue donde nos hospedamos.

 


En la ciudad de Puno, te ofrecen por todos lados los tours para visitar las islas y la excursión a Los Uros (las islas flotantes de totora), pero nosotros decidimos confiar en la persona que nos hospedó en el hostel El Manzano. Terminamos contratando TiticacaTour. La excursión era visitar primero las islas flotantes de totora, Los Uros, que están a 30 min desde el puerto de puno y luego Amantaní (unas dos horas de navegación). Al otro día se visitaba la isla de Taquile y volvíamos. O sea era dos días y una noche el tour. Pagamos cerca de 40 dólares.

El guía que nos tocó hablaba como loco, por momentos super interesante, por momento no tanto. Cuando estás llegando a Los Uros realmente uno no termina de entender como viene la cosa, el hecho de que con la totora, que es un yuyo que crece en el mismo Titicaca, hagan todo lo que hacen, al día de hoy no termina de asombrarme. Las islas sobre las que viven son artificiales de totora, las camas, de totora, sus barcos, de totora, todo es de totora 😛 .

 

Los uros totora isla titicaca
Panorámica de una de las islas de Los Uros

 

los uros titicaca totora
Desde un barco hecho de totora de paseo por las islas

 

Son unos verdaderos artistas por cómo emplean la totora para sobrevivir, y también por las obras de arte que arman, aunque con destino turísticos algunos en particular. En estas islas cuentan con electricidad de tecnología solar, aquí el gobierno nacional se encargó de proveerlos, ¡gran iniciativa! para que cuenten con luz y sobretodo refrigeración para sus alimentos. Una cosa que no les mencioné, es que además de comer mucho pescado, comen TOTORA!, sí también se come. #polémico.

 

los uros titicaca totora
Con la dama que nos recibió para mostrarnos cómo viven en Los Uros

 


Luego de la visita a Los Uros, continuamos la navegación por el Lago Titicaca hasta la isla de Amantaní, donde finalmente nos íbamos a quedar a pasar la noche con la familia. Estábamos ansiosos por conocerla y sobre todo por vivir esta gran experiencia. La altura es un factor a tener en cuenta, lamentablemente a mí me pegó mal y por la noche me perdí la fiesta que nos realizaron los lugareños por un fuertísimo dolor de cabeza. Masqué coca, pero se ve que no la suficiente 🙁 . Estuve por todo el Valle Sagrado y el Cuzco sin problemas y me terminó afectando en el Lago más alto del mundo.

Igualmente pudimos aprovechar el día en la isla de Amantaní, conocimos a nuestra familia, salimos a caminar y hasta jugué un rato al fútbol con el hijo de María, que era nuestra anfitriona 😉 . Es importante llevarle a la familia alimentos, piensen que además de ser familias humildes comen casi todo el tiempo lo mismo, que es básicamente lo que consiguen en su entorno natural. Nosotros les llevamos paquetes de arroz y alubias, que son baratos para nosotros pero no tanto para ellos 😉 .

familia amantani titicaca
Mi mujer con la familia, yo detrás de cámara.

 

Las casas en las que te reciben suelen estar distribuidas de forma separada, esto es, la casa de la familia por un lado, la cocina y el baño afuera y la casa de huéspedes donde nos hospedamos nosotros. Por la noche, cenamos y nos llamó la atención que ellos luego de cocinar nos sirvieron la comida a nosotros y se sentaron a mirarnos comer, a pesar de invitarlos a la misma mesa y pedirles que coman con nosotros, no fue así, es una forma de marcar ciertas tradiciones que tienen y el respeto a sus invitados, las aceptamos. Esa noche comimos dos platos, una sopa exquisita de quinoa y vegetales, que ayudaba a calmar el frío de la noche en las alturas y un estilo de milanesa con puré de papas autóctono.

islas titicaca
Paseando por las islas

 

amantani titicaca atardecer
Atardecer en Amantaní – Lago Titicaca y los andes de fondo

 

A la mañana siguiente, yo ya estaba mejor del dolor de cabeza, desayunamos unos exquisitos panqueques con miel y té de coca que nos preparó María, nos despedimos de la familia y salimos a visitar la isla de Taquile. Habíamos hecho unos amigos en el viaje del día anterior, unos hermanos peruanos, padre e hijo chilenos y dos parejas de italianos, con ellos almorzamos y paseamos por la isla para luego emprender el viaje de regreso a Puno. Una experiencia inolvidable que deben vivir si andan por estas tierras.

taquile titicaca
Almuerzo en la isla de Taquile con una vista privilegiada

 


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Foto del grupo que nos acompañó en esta experiencia

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