Rio de Janeiro, en bici y caminando

Río es una ciudad para ir y volver siempre. Recuerdo la primera vez que fui en el 2002 y les aseguro que a pesar de mantener su magia intacta (?) creció muchísimo y en muchos aspectos. A tal punto es así, que un día saliendo del hostel observé como a un alemán la prefectura le estaba labrando una multa por haber tirado la colilla del cigarrillo en la vereda. La limpieza es un factor que embelleció la ciudad. #indicios

Guardia de prefectura de Río de Janeiro

Volví a ir en septiembre de 2015 con mi mujer y nos quedamos tres días completos. Para mi era la tercera vez y para ella la primera, con lo cual hicimos lo clásico de Río, el Cristo, el Pan de Azúcar, el barrio de Lapa y obviamente la visita a los barrios de playa, Leblon, Ipanema y Copacabana.


A lo clásico, sumamos algunas excursiones autogestionadas (?) que les detallo y que para mí se convirtieron en una excelente manera de conocer la ciudad desde un punto de vista más aventurero. #ponele

Nosotros nos hospedamos en Ipanema, y para ir al barrio de Lapa nos tomamos el subte (Metro do Rio) en la estación General Osorio de la línea Naranja para bajarnos en Cinelandia. El metro do río nada tiene para envidiar al de los países desarrollados, cuenta estaciones modernas, trenes cómodos y espaciosos y obviamente con aire acondicionado. Un boleto cuesta 3,20 reales (unos $12 pesos).

Estación Cinelandia – Metro do Río L1 Naranja

La idea era dar una vuelta por el barrio, donde está el Teatro Municipal, la Catedral Metropolitana, el antiguo acueducto y puntualmente visitar la famosa escalera Selaron, una obra del artista chileno que yo no conocía.

Teatro Municipal – A la salida de la estación Cinelandia. Rio de Janeiro está en construcción

 

La Catedral Metropolitana. Una catedral diferente, definitivamente.

 

Calle al Convento Santa Teresa y la escalera Selaron, el acueducto de fondo

Selaron colocó cerámicos de colores y con inscripciones de todas partes del mundo (que la gente le iba acercando) en la escalera que baja (o que sube 😉 ) desde el Convento Santa Teresa hasta la calle Joaquim Silva.  Es realmente una obra con una dedicación incansable lo cual la hace aún más hermosas e imponente.

 

La escalera Selaron y el convento arriba

 

Casa da Escada colorida. Una de las casas que también decoró Selaron

 

Selaron amaba Brasil y amaba Río de Janeiro

Luego de esta vuelta, emprendimos una caminata hermosa paseando primero por el Parque Do Flamengo y luego por la playa de Flamengo pasando por la bahía de Botafogo con un hermoso paisaje, a un lado la pista del aeropuerto Santos Dumont, donde se puede descansar sobre la playa y tomar fotografías de los aviones, y al otro el Pan de Azúcar. Terminamos la caminata que nos llevó más de dos horas en Urca, que es donde tomamos el teleférico para subir al Pan de Azúcar. Ese día, teníamos las nubes encima, y pensamos que iban a disiparse, no fue así, así que vimos básicamente nubes desde lo alto 🙁 . El detalle de la caminata acá abajo.

Playa do Flamengo mirando hacia el Aeropuerto Santos Dumont, detrás el puente Niteroi

 


Playa de Botafogo

Otro día, alquilamos bici en el hostel Mango Tree, que es donde nos hospedamos, (pero por todo Rio se puede alquilar bicis) y fue una de las mejores excursiones autogestionadas que hicimos. Vale mucho la pena tenerla en cuenta, debajo el recorrido en bici.

Primero nos fuimos hasta el final de la playa de Copacabana, el morro Leme, y ahí almorzamos unos ricos pinchos de camarón y unas papas fritas 😛 porque íbamos a necesitar esa energía (?).

Desde el morro Leme todo el paisaje de Copacabana

Después seguimos camino y volvimos por la bicisenda que se encuentra a lo largo de la playa y nos desviamos para rodear la Laguna de Freitas. Toda la laguna cuenta con bicisenda, así que los locos conductores de Río no nos importaban mucho, bicicleteamos lindo y tranquilos 😉 .

Bicisenda Copacabana – Ipanema

Nuestra idea era ir a conocer el Parque Laje, un parque que es el hermano menor del jardín botánico que está al lado y que tiene una construcción réplica de palazzo romano que es deslumbrante. En este palacio funciona la Escuela de Artes Visuales y además posee un café dentro de sus galerías. Importante es que cuenta con Wifi gratis.

Sede de la Escuela de Artes Visuales del Parque Lage – arriba, en el morro detrás está el corcovado

Además, dentro del Parque sabíamos que ahí estaba la Trilha do Corcovado, o el sendero para subir a pie al Cristo, por el medio de la selva. Realmente estábamos motivados y cuando llegamos nos dimos cuenta que con las lluvias que hubo los días previos y continuaban mientras estábamos en Río el camino estaba hecho un barrial y no contábamos con calzado adecuado, finalmente tuvimos que desistir. Esto, inmediatamente se transformó en la razón para volver una cuarta vez a Río 😉 . Igualmente el Parque Laje nos sorprendió por su vegetación e interminables senderos internos y lo recorrimos aunque a las apuradas porque terminamos llegando medio tarde y cerraba a las 18:00 hs. Dato a tener en cuenta. El ingreso al Parque y el sendero al cristo es gratuito 🙂 .

Calle interna del Parque Laje

 

Naturaleza Parque Laje

 

Corcovado (Cristo) a la vista desde el Parque Laje

 

La Escuela y el Corcovado

 

El sendero al Cristo – Primera parte que está adoquinada

 

Así que ya saben, si van a Rio, no dejen de recorrerla caminando y sobretodo con la bici, que te deja ver otras cosas y meterte por lugares increíbles. Les dejo el mapa para subir al Cristo desde el Parque Laje 😉 . Es una hora y media a paso tranqui. ¡Vayan!


4 thoughts on “Rio de Janeiro, en bici y caminando

  1. Al igual que Valparaíso y Roma que no me cautivaron la primera vez, Río no me copó. Pero ahora soy fanático de ambas. Será que merece otra oportunidad? Tu Post ayuda a que me decida. Muy bueno León!

  2. Muy buen relato. Coincidimos, Rio es una hermosa ciudad para volver siempre.

    Con respecto al transporte, una actividad de “turismo aventura” es tomar un colectivo en Rio iCómo manejan esos muchachos!

    Saludos

    1. Hola Infoviajera! que bueno verte por acá!
      La verdad que sí, nos subimos a un colectivo y van fuerte. Doblan que parece que vuelca 😛
      Pero tienen Aire Acondicionado todos los colectivos. 😉

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